Mucho se ha hablado de la venganza que tome la UEFA sobre los equipos que promovieron la Superliga, por lo que Zidane trató de calmar el fuego que han propagado los medios en Europa diciendo que ellos (Real Madrid) harán lo suyo en el campo y que intentarán jugar bien al futbol.
Uno de los primeros indicios fue el tendencioso arbitraje en la Champions Femenil en el encuentro entre el Barcelona y el PSG, donde hubo hasta tres penales que no se le marcaron al conjunto. A partir de ahí, medios españoles han comenzado a advertir al conjunto madridista, uno de los principales impulsores de la Superliga, sobre las consecuencias que esto le podría traer en el partido de este martes.
En conferencia de prensa Zidane dejó claro que se concentran en el partido y no en lo que pase fuera, por lo que descartó que el arbitraje influya en la semifinal ante el Chelsea en el Estadio Alfredo Di Stefano.
“No creo. Depende lo del campo, no lo de fuera. El árbitro hará su trabajo, nosotros intentaremos jugar bien al fútbol. Si pensamos que todo lo que se está diciendo nos va a perjudicar, la fastidiamos”, dijo.
Este tema ha crecido luego de las constantes declaraciones del presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, quien ha señalado que todos los equipos que participaron en esta revolución de la Superliga tendrán consecuencias.
“Todos tienen que asumir las consecuencias de lo que hicieron y no podemos fingir que no pasó nada. No puedes hacer algo así y simplemente decir: “Me han castigado porque todos me odian”. No tienen problemas por nadie más que por ellos mismos. No está bien lo que hicieron y veremos en los próximos días lo que tenemos que hacer”, advirtió.